¿Me abusan o me violentan?

¿Me abusan o me violentan?

¿Me abusan o me violentan?

En el mundo las cifras de abuso sexual son cada vez más altas en diferentes países, y día a día siguen apareciendo cada vez más casos de personas que son víctimas de este tipo de violencia que puede llegar a causar daños graves en la vida de una persona. ¿Conoce usted cuál es la diferencia entre abuso y violencia?

Si bien ambos conceptos pueden causar un daño importante en la vida de una persona, y en muchas ocasiones tienden a confundirse, la realidad es que se trata de dos tipos de atropellos distintos, los cuales pueden identificarse a través de diferentes manifestaciones que pueden notarse a simple vista en una víctima.

Cuando una persona está siendo víctima de actos indebidos o situaciones que ponen en peligro su salud física, psicológica e integridad general, es importante identificar el tipo de delito que se esté cometiendo, para así tomar las acciones necesarias para que el perpetrador reciba la sentencia adecuada y la víctima pueda iniciar un proceso de sanación que le permita superar cualquier herida emocional causada por la situación a la que haya sido sometida.

¿Qué es el abuso sexual?

Cuando se habla de abuso sexual, este concepto básicamente se refiere a cualquier tipo de situación en la que una persona es sometida a actos de naturaleza sexual que, si bien no suelen incluir penetración, pueden causar graves consecuencias en la personalidad de la víctima.

Por lo general los casos de abuso no emplean ningún otro tipo de daño físico. Por el contrario, pueden basar el daño sobre todo en frases de contenido explícito, con el único objetivo de menospreciar a la víctima y causar un daño psicológico grave.

Algunas de las situaciones en las que puede notarse el abuso sexual pueden ser:

  • Caricias indebidas.
  • Exposición de menores a contenido pornográfico.
  • Obligación de una persona a ver los genitales de otra.
  • Tocamientos indebidos en zonas íntimas.
  • Actos de contenido sexual sin consentimiento, como por ejemplo la masturbación.

En los peores casos, el abuso sexual también puede ir acompañado de penetración a la fuerza, pero sin el uso de la violencia. Esta puede lograrse a través de chantajes a la víctima, amenazas o incluso por medio de sustancias estupefacientes que dejen a la víctima en un estado de vulnerabilidad, en el que no pueda tener la capacidad brindar su consentimiento ante una relación sexual.

El abuso sexual en cifras

El abuso sexual es un problema mundial que año tras año continúa generando altas cifras de víctimas en diferentes países del mundo, por lo que es importante estar atento a las señales que pueden indicar un posible caso, para así actuar inmediatamente y evitar que más personas sigan sufriendo este delito.

Según ONU mujeres, por ejemplo, al menos el 40% de las adolescentes en el mundo han sido víctimas de un caso de abuso sexual en alguna etapa de su vida, mientras que la Organización Mundial de la Salud (OMS), indica que entre el 10 y el 30% de las mujeres de 15 a 49 años de edad, han sufrido una experiencia sexual forzada.

Si bien en la mayoría de los casos de abuso sexual en el mundo las víctimas son mujeres, los hombres no escapan de esta problemática. Según el Consorcio Latinoamericano contra el aborto inseguro, conocido por el acrónimo Clacai, solo en Latinoamérica el 7% de los hombres han sido abusados sexualmente entre los 4 y los 9 años de edad.

¿Qué es la violencia sexual?

Por otro lado, la violencia sexual se refiere a aquellos casos en los que una persona es obligada a realizar actos sexuales en los que se incluye la penetración, que puede ser vaginal, anal u oral, por medio de la aplicación de la fuerza y la violencia física.

En estos casos también es posible que el perpetrador logre aprovecharse de la víctima por medio del uso de alcohol o drogas, para así colocarla en un estado de vulnerabilidad que le impida tomar decisiones sobre su cuerpo. Además, el miedo que se infunde en la víctima a través de amenazas e intimidación, también la hacen vulnerable.

Entre las principales situaciones en las que se puede hablar de violencia sexual, se destacan características como:

  • Uso de violencia física y amenazas para obtener favores sexuales.
  • Penetración a la fuerza que puede producirse por vía vaginal, oral o anal.
  • Uso de sustancias indebidas para aumentar la vulnerabilidad de la víctima.

La violencia sexual, al igual que el abuso, también es un problema que registra cada vez más casos a nivel mundial, llegando a causar graves daños físicos y emocionales que pueden dar paso a trastornos psicológicos de alta gravedad, los cuales pueden incluso poner en riesgo la vida de la víctima.

¿Qué hacer en casos de abuso o violencia sexual?

Ahora que conoce la diferencia entre abuso y violencia, es importante saber cuáles son los procesos a seguir ante este tipo de situaciones, para así ayudar a una víctima a superar este tipo de hechos y evitar que los daños sean peores.

En primer lugar, cuando se detecta un caso de abuso o violencia, la denuncia es imprescindible. De esta forma, se daría un paso más hacia la erradicación completa de ambas problemáticas, evitando que cada vez más personas sean víctimas de tan abominables actos.

Para denunciar un caso de abuso o violencia en los Estados Unidos pueden usarse medios como:

  • Agencia Estatal de Servicios De Protección al Menor: 1-800-843-5678
  • Línea para personas con discapacidad auditiva: 1-800-826-7653
  • Línea Stop it Now: 1-888-PREVENT (888-773-2362).
  • Childhelp: 1-800-4-A-CHILD (800-422-4453).

Además, es importante que la víctima inicie un proceso de sanación mental, en la que pueda ser capaz de superar cualquier tipo de trauma causado por la horrible experiencia, evitando así resultados fatales en su vida.

Para esto, existen muchos movimientos en contra del abuso sexual, quienes brindan herramientas de conocimiento y apoyo ante este tipo de problemáticas, para así ayudar a los sobrevivientes y acabar con los casos de abuso y violencia sexual a nivel mundial.

 

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